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Será un desafío estabilizar la economía

Federico Tomasevich, dueño de Puente, asegura que, con el acuerdo con el Fondo Monetario, el Gobierno se juega la última carta para normalizar la economía. Por qué se asoció al Wilson Center, un think tank norteamericano.

Dueño y presidente de Puente, Federico Tomasevich no da puntada sin hilo: al frente de la entidad más importante de servicios financieros del Cono Sur, está siempre atento a las nuevas oportunidades. Por eso, a principios de mayo, Puente se sumó al Argentina Project, el primer capítulo que abre Wilson Center sobre Argentina en la historia. Se trata del mayor think tank creado por el Congreso norteamericano, no partidista y que estudia políticas de funcionamiento de los distintos países del ámbito privado, que puedan generar negocios en Estados Unidos.

“Queremos que le aporte a la Argentina: si el país mejora, también lo hace la compañía. Nuestro desafío está atado al de Argentina”, enfatiza el ejecutivo. Con 300 empleados –en sus oficinas en Paraguay, Uruguay, Londres y Buenos Aires- y 35.000 clientes, en Wealth Management administra más de US$ 3.000 millones en activos financieros. En el negocio de Sales & Trading, opera US$ 17.000 millones por año, con más de 240.000 transacciones registradas. Tomasevich cuenta que el think tank busca pertners locales, en diferentes industrias, para llevar adelante el capitulo Argentina, que lidera Benjamín Gedan, en su rol de secretario. “Proporciona investigaciones e informes en áreas como comercio, infraestructura, agricultura, educación pública, seguridad, medio ambiente y transparencia gubernamental”, añade. Hoy, Puente es la única entidad de servicios financieros del país asociada al Wilson Center, que espera sumar además una empresa de la industria de gas y petróleo y una alimenticia.

¿Cuál es el objetivo de la Argentina Project?
Busca la manera de poder mejorar las policitas públicas y políticas respecto de determinadas industrias, aprovechando todo el conocimiento de think tank de otros capítulos de otros países del resto del mundo.

¿Cómo es la asociación?
Los apoyamos económica y profesionalmente. Ponemos a disposición a profesionales que se necesiten contratar o a los propios empleados. ¿En qué tipo de información trabajan? Todavía estamos armando las prioridades con Wilson Center. El think tank hace toda la elaboración de los análisis, estudios e informes, de forma totalmente independiente. Nosotros no participamos, porque es no partidista. Es en beneficio del desarrollo económico, profesional y de transparencia de los países. Nuestro aporte queda limitado al soporte técnico del think tank. Ellos se lo mandan a los reguladores y establecen una relación directa entre el regulador y el think tank.

¿Qué le puede aportar a Puente?
Apuntamos a que le aporte a la Argentina. Si Argentina mejora, mejora la compañía. Nuestro desafío está atado al desafío del país. Necesitamos que las cosas mejoren, que evolucionen y que haya un mayor grado de transparencia. También que se armen políticas públicas respecto de determinadas industrias. En la medida que Argentina prospere, nosotros vamos arriba. Es un poco la visión de largo plazo que tiene la compañía: más allá de los vaivenes y la volatilidad coyuntural que puede haber, tenemos 103 años de historia y esto es lo que hacemos generalmente. En la medida que Argentina mejore se agranda la cantidad de inversores internacionales que quieren invertir y crecen el mercado de capitales y el financiero. En definitiva, siendo un jugador importante en este mercado, Puente se verá beneficiado por eso.

¿Qué análisis hacés de la situación del último mes? La turbulencia económica, la disparada del dólar, el súper martes de Lebac, los factores externos…
El Gobierno tiene un gran desafío para estabilizar la situación macroeconómica de Argentina. Y depende del Gobierno plenamente. Creo que la coyuntura internacional cambió, cambió para peor para Argentina, y va a ser un desafío para este Gobierno poder estabilizar la macroeconomía. Esperemos que tengan muchos éxitos.
La suba de tasas de interés no fue una crisis repentina…
A nadie puede haber agarrado desprevenido. Hace uno o dos años que los que nos dedicamos a esto decimos que van a subir. No porque tengamos la bola de cristal: la FED lo anuncia después de cada reunión.

¿Cómo se comporta el inversor argentino con los vaivenes? Busca diversificar. Se pegó un susto importante. El inversor típico argentino tiene del 80 al 90% de su patrimonio invertido en Argentina, en bonos, en acciones, real estate y campos. Si tiene su cuenta en el exterior, también invierte en el país. Después de este cimbronazo, entienden que diversificar tiene sentido. Invertían en Argentina porque, históricamente, rendía más que el resto de los países. Al menos en los últimos diez años, Argentina ya no rinde más que el resto de los países, necesariamente, y la situación de estrés del último mes genera una inquietud. En los últimos días, también se conoció el desembarco de Puente en los prívate equity, a través del acuerdo con Partners Group. Es el grupo de prívate equity más grande del mundo. Administra más de US$ 74.000 millones en activos privados invertidos en prívate equity, real estate, deuda privada y proyectos de infraestructura. Incursionamos por dos motivos. Por un lado, la CNV aggiornó la normativa y permite que entidades locales puedan distribuir productos internacionales. Con esto, Argentina se vuelve un país más razonable: cualquier argentino puede invertir en un producto internacional, atendido por una entidad local.

¿Y en segundo lugar?
En la medida en que los rendimientos del país empiezan a parecerse al resto de los países emergentes, los clientes quieren diversificar riesgos y rendimientos. Recomendamos que atiendan a la diversificación: del 15% al 20% en inversiones alternativas, no financieras. Y el mejor producto descorrelacionado del mundo financiero son las inversiones en prívate equity.

¿Cuál es el mínimo de inversión? ¿A qué tipo de inversores les puede interesar?
Es para un inversor medio. Lo que nosotros hicimos con Partners es generarla posibilidad a inversores medianos de entrar a partir deUS$500.000 en fondos de prívate equity que vienen rindiendo, en los últimos diez años, cerca del 10% en dólares, con una volatilidad de tres puntos, que es muy baja.

¿El objetivo es potenciar la plataforma de inversiones de Puente?
Sí, y darles más alternativas a los clientes. Para invertir en los fondos de Partners, no podés invertir ilimitadamente. Tenés un cupo, lo que hace que este asset manager sea un poco distinto. Partners tiene un presupuesto anual que sale a hacer la recaudación y, cuando llena el cupo, llena el cupo y no acepta más inversores. ¿Por qué? Parque si no haría lo mismo que muchos fondos de prívate equity, que levantan capital y después invierten.

¿Qué proyecciones hacés con respecto a la economía para lo que queda del año?
El Gobierno tiene que bajar la tasa de interés en pesos para que la economía empiece a funcionar. La economía está muy disfuncional, por la situación de estrés de mayo. Va a tener que buscar alguna forma de combatir la inflación sin enfriar tanto la economía. No podés seguir manteniendo estos niveles de tasas, cuando ya venías con tasas altísimas y no podías frenar la inflación. El Gobierno va a tener que pensar una política intiinflacionaria que no sea con el manejo de la tasa. Esto es un círculo no virtuoso.

¿En qué sentido?
Se enfría la economía, baja la recaudación, se crean menos empleos, hay menos consumo, y aún menos recaudación.

¿Cómo ves el acuerdo con el FMI?
Aportó confiabilidad a los mercados. La situación, que se le desbordó al Gobierno, hizo que tuvieran que recurrir al último recurso. Nos tenés muchos más cartuchos. Hay que resolverlo o resolverlo. Creo que había varias cuestiones que no se estaban resolviendo porque tenían un alto costo político. Entonces, el Gobierno estaba dispuesto a convivir con alguna situación disfuncional o no óptima, con tal de no pagar un costo político. Ahora, no podés hacer ese cálculo: o arreglás los problemas, cualquiera sea el costo político, o vas a tener un problema mucho peor que perder imagen.